16 agosto 2007

El último balance eleva a 450 la cifra de muertos y a más de 1.500 la de heridos por el seísmo de magnitud 8.



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ASÍ SE PRODUCE UN TERREMOTO (pincha aquí)


Los equipos de rescate calculan que hay unos 85.000 damnificados.- La ciudad más afectada, Pisco, pasa su segunda noche en tinieblas ante el temor de saqueos

Numerosas víctimas quedan entre los escombros, las casas están destrozadas, no hay luz y los hospitales están desbordados. Así de desoladora se muestra la ciudad de Pisco, una de las poblaciones más afectadas por el seísmo de magnitud 8 en la escala de Richter que sacudió el miércoles Perú. El último balance, facilitado por la ONU, sitúa en 450 el número de personas que han perdido la vida y más de 1500 los heridos. Según las autoridades, la ciudad de Pisco, de 130.000 habitantes, ha resultado dañada gravemente en un 70%.

Pisco se enfrenta a su segunda noche en tinieblas, ya que aún no está restablecido el servicio eléctrico. La mayoría de sus habitantes han sido trasladados al estadio de la ciudad. Los ciudadanos temen que grupos de delincuentes intenten perpetrar robos y saqueos. El Ejército ha intervenido en la seguridad, para evitar "intentos de vandalismo", según ha explicado el presidente del Consejo de Ministros, Jorge del Castillo.

El presidente peruano ha solicitado a los alcaldes que abran los edificios públicos para evitar que los damnificados pasen la noche a la intemperie.

Los afectados por el seísmo se han quejado de la lentitud y la mala distribución de la ayuda humanitaria. Jorge del Castillo ha admitido que están produciéndose retrasos en el reparto de esta ayuda, pero ha aclarado que esto se ha debido a que los envíos por carretera se han demorado por los graves daños que ha sufrido la Panamerica Sur.

Mientras, las labores se centran en la desesperada búsqueda de supervivientes sin servicios básicos y problemas de comunicación. Los departamentos más afectados, el de Ica y Cañete, han sido declarados zona de emergencia por el gobierno. Los equipos de rescate trabajan contrarreloj, especialmente en Ica y Pisco, y se hace todo lo posible para hacer llegar a la mayor brevedad la ayuda humanitaria.

Desde Lima han partido varios aviones hacia la zona más afectada con varias toneladas de comida, mantas, tiendas de campaña y medicamentos, y su distribución será coordinada desde el área de la catástrofe. Además, se creará un puente aéreo con la capital para trasladar a los heridos con el fin de no saturar los hospitales de esta región.

El presidente peruano, Alan García, ha pedido la colaboración de las empresas y a los ciudadanos para ayudar en las labores de rescate. Una de las prioridades es restablecer el servicio de agua potable, para lo que ha solicitado grupos electrógenos para hacer que funcionen los pozos que pueden suministrar el agua a los damnificados. García también ha señalado que esperan que el suministro eléctrico vuelva a las 12.00 hora local.

Según el balance oficial provisional hay 450 muertos, aunque el cuerpo de Bomberos ha señalado que esta cifra podría llegar a los 500. Alrededor de 200 muertos son de Pisco. Además, hay más de 1.500 heridos. En cuanto a los damnificados, los equipos de rescate calculan que hay aproximadamente 85.000.

El primer ministro peruano ha expresado el temor a que el balance final alcance cifras muy superiores, puesto que aún no se ha podido contactar con algunas regiones afectadas. Según el instituto sismológico de Perú y debido al origen del temblor, se en un primer momento se emitió una alerta de tsunami, que posteriormente se levantó.

Por otro lado, desde que se produjo el primer temblor, se han sentido en Perú 368 réplicas, según el Instituto Geofísico de Perú.

El terremoto, cuyos temblores se sintieron durante casi dos minutos, tuvo su epicentro en el mar, a 47 kilómetros de profundidad y a una distancia de 169 kilómetros de Lima. La capital y las ciudades de Pisco, Chincha e Ica han sido las más afectadas por uno de los seísmos más fuertes de las últimas décadas en Perú.

Por problemas en el servicio telefónico y una gran congestión en las líneas, las emisoras de radio se han convertido en un medio de enlace entre los peruanos que llaman desde distintos lugares del país para tener noticias de sus seres queridos.

Como consecuencia del sismo, la Bolsa de Valores de Lima ha sufrido un desplome del 6,89%, la segunda mayor caída del año, mientras el aeropuerto internacional Jorge Chávez de Lima ha reanudado su actividad, después de que desde la noche del miércoles se suspendieran todos los vuelos nacionales y algunos internacionales.

Iglesias llenas, prisiones vacías

Las ciudades más afectadas son Chincha, Pisco e Ica, las tres cercanas una de otra y situadas a unos 300 kilómetros al sur de Lima. En Ica, se derrumbó una iglesia y numerosas casas, mientras que en los edificios más elevados se han abierto grietas.

En Pisco también ha caído parte de una iglesia con fieles dentro, de la que se han podido rescatar dos supervivientes. "Estamos recuperando gente. Estaban en plena misa y eso produjo muchas víctimas, pues el edificio se cayó completamente. Ya encontramos supervivientes y seguimos trabajando en ello", ha dicho Luis Felipe Palomino, titular de Defensa Civil.

El terremoto ha causado en Ica un apagón que aún dura y las comunicaciones se han visto muy afectadas, no sólo en esta zona sino en todo el país, por la caída de cables y el derrumbe de puentes.

Tanto el departamento de Ica como la provincia de Cañete, perteneciente a Lima, han sido declarados en estado de emergencia. También se mantiene el estado de alerta en todos los hospitales y centros de salud del país, ordenándose a los médicos que no se muevan de los centros. Incluso un sindicato médico ha desconvocado la huelga que mantenían desde hace unos días.

Por otra parte, la mayor parte de los reclusos que escaparon de la prisión de Tambo de Mora, en la provincia de Chincha, al derrumbarse parte de las instalaciones por el seísmo, han sido detenidos de nuevo por la Policía, según ha informado el ministero del Interior peruano, Luis Alva Castro, en declaraciones recogidas por la agencia de noticias Andina.

A pesar de que el ministro no ofreció cifras concretas sobre el número de reclusos detenidos, sí subrayó que la mayoría han sido interceptados y que el resto están identificados y podrán ser encontrados en poco tiempo.

Perú se sitúa en una zona de intensa actividad sísmica, puesto que está junto a la placa de Nazca que empuja bajo el Pacífico la placa continental suramericana, provocando frecuentes terremotos. El último seísmo importante en Perú se produjo en 2001 en la ciudad de Arequipa, al sur, causando 96 muertos. No obstante, el del miércoles es el más grave que ha azotado Perú en los últimos 50 años.

La comunidad internacional se moviliza para ayudar a Perú

Son ya numerosos los países que están ofreciendo ayuda y recursos a Perú tras el devastador terremoto.

El primer país en colaborar ha sido Bolivia, el país más pobre de Suramérica, que ya enviado un avión con 12 toneladas de medicinas y alimentos como azúcar, arroz, harina y aceite, además de 15 voluntarios del grupo de búsqueda y rescate.

Asimismo, Naciones Unidas ha movilizado casi un millón de dólares en ayuda por parte de varias agencias del organismo mundial, y su Programa Mundial de Alimentos enviará a las víctimas del terremoto 500.000 dólares en alimentos que ya se encuentran en el país. Además, está preparando otros envíos. Por su parte, la Cruz Roja Internacional está enviando dos aviones con cargamentos de ayuda y ha anunciado la entrega de 205.000 dólares para un fondo de emergencia.

Estados Unidos ha ofrecido asistencia en las labores de rescate, así como remoción de los escombros dejados por el seísmo. Colombia también colaborará en las tareas de rescate, además de enviar 15 toneladas de ayuda, incluyendo agua potable y alimentos. Por su parte, el Banco Mundial ha expresado su intención de participar en la reconstrucción de las zonas que sufrieron los mayores daños.

Chile y Argentina también han asegurado que enviarán aviones "Hércules" con ayuda humanitaria, y otros países de la región manifestaron su disposición a colaborar en lo que las autoridades peruanas soliciten.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha anunciado una donación de 200.000 dólares para proveer ayuda humanitaria a las víctimas del seísmo.

En la madrugada del viernes ha partido hacia Lima un contingente español formado por 15 bomberos, 4 perros guías y 2 médicos. Además, España enviará este viernes tres purificadoras de agua potable, con capacidad para distribuir cada una 24.000 litros de agua diarios, y el sábado está previsto que llegue un equipo de médicos.



Extraido de "El País"